La RAE, esa institución

13 mayo, 2019

La RAE, la real academia de la lengua española, es la institución que se encarga de mantener cierto orden, rigor y unidad en la lengua que están leyendo ahora mismo. Una serie de personalidades se encargan de ir actualizando novedades, generando y adaptando nuevos vocablos y cosas por el estilo, como controlar la gramática y la ortografía, por ejemplo. Es una institución curiosa, ya que genera lo que yo llamo amodio (palabra aún no recogida en la RAE), es decir una mezcla de amor y odio a la vez.

Querida RAE, quisiera ingresar en vuestras filas para echarme unas risas

Manía injustificada

Muchos detractores dicen que existen muchas lenguas que no tienen ningún tipo de academia que las controle y funcionan perfectamente. Bueno, ¿que queréis que os diga? A mi me parece un lujo tener una academia lingüística  que vele por los intereses de la lengua, para su mejor comprensión y unificación, clarificando significados y facilitando al fin y al cabo nuestra comunicación. La RAE ha publicado numerosos diccionarios, algunos tan curiosos como el SOEZ, diccionario de insultos e improperios en lengua castellana. Y tiene mérito que precisamente yo defienda tanto una organización dedicada al orden, la ortografía y la gramática, cuando soy el primero de apalear la lengua a golpe de faltas ortográficas y gramaticales.

De todas formas, me gustaría hacer hincapié en que la RAE no rige lo que ha de decir la lengua, simplemente adapta los cambios llevados por la evolución natural de la lengua en una unidad y documenta dicha evolución. Es absurdo que cada dos por tres haya asociaciones empecinadas en que la RAE cambie esto o aquello por ser ofensivo o simplemente no gustar a determinado colectivo. Se está solicitando a la RAE que cometa censuras veladas que no pueden (ni deben) hacer jamás.

Un buen ejemplo de mal entendimiento de la RAE

Un buen ejemplo de las absurdas solicitudes y mal entendimiento de lo que es la RAE es llevado a cabo por grupos autodenominados feministas. Por una parte, alegan que el lenguaje es machista y exigen a la RAE la supresión de algunas palabras además de feminizar terminos neutros. Pero sin embargo, cuando alguien hecha en cara el hecho de que el feminismo político hegemónico actual es básicamente un hembrismo rancio mediante pruebas y argumentos, echan mano de la definición de manual de feminismo de la RAE

Pero eso es solo la punta del iceberg. Un gran número de colectivos, ofendidos y demás pusilánimes lloran cada día ante la RAE por ofrecer sin paños calientes la realidad que les rodea. Todas las palabras tienen derecho a existir, no deberíamos coartar el lenguaje, todo lo contrario, deberíamos ampliarlo y generar nuevo, así como usar el que tenemos con gallardía y elegancia. Sin restricciones al menos. Que hoy en día puedan condenarte por escribir un poema, por cantar un rap, por poner una consigna en un autobús o por hacer una obra de teatro con títeres, es algo que debería de preocuparnos más de lo que lo hace. Cuando el peso del lenguaje es considerado más peligroso que las malas acciones, estamos ante un gobierno demasiado tiránico o demasiado enloquecido. En cualquier caso, una sociedad así está destinada al fracaso más aterrador.

Para finalizar, me gustaría señalar algo que es de sentido común y, quizás por eso, hoy en día cuesta de comprender. Si hay alguna palabra de la lengua española que no te guste NO LA USES. Es así de sencillo. Ahora bien POR FAVOR, no me digáis a mí como tengo que hablar o dejar de hablar, dejadme jugar con las palabras y usarlas como me venga en gana. El lenguaje es una mera herramienta, e importa mucho más el contexto y el uso que la palabra en sí, como en esta magnifica canción queda explicado. Hoy en día es muy difícil escribir algo sin que una panda de cenutrios se te tiren al cuello por ser incapaces de entender tus razonamientos o porque, simplemente, no quieren que los tengas. 

¿Y vosotros que opináis? ¿Podéis expresaros libremente y sin tapujos? Demostradlo en la sección de comentarios

Un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *