El autor y su obra

19 septiembre, 2019

Como ya he hablado en alguna ocasión, la obra no representa la totalidad de un autor. Pero vayamos por pasos, que he entrado muy a la yugular. 

Es innegable la cantidad de estilos que puede manejar un solo autor. Como escritor puedes narrar lo que quieras, independientemente que mantengas un estilo. Es muy posible que haya novelas que te gusten mucho de determinado creador, y sin embargo que odies otras que ha hecho. Sin embargo, constantemente se intenta encasillar a autores o juzgarlos a partir de sus obras. Es algo realmente injusto cuando el autor escribe obras de ficción.

Todo esto viene a que recientemente he oído comentarios realmente aterradores, especialmente en boca de jóvenes. Una chica se negó a ver determinado largometraje alegando que una película anterior que hizo el mismo director fue considerada racista. El filme en cuestión era una obra de ficción, que solamente narraba una historia. El resto de películas que hizo el director, nada tienen que ver con ella. Pero sin embargo, ya es juzgado por esta nueva extraña inquisición.

¿Podemos decir que Vladimir Nabokov, autor de Lolita, era pederasta solo por su obra cumbre?¿Deveríamos acaso llamar asesina en serie a Agatha Christie por ser la reina de la novela negra? Sería absurdo. Un ser humano puede fantasear con lo que quiera sin llegar a ser o actuar de determinada manera por ello. Sería conveniente escuchar más a menudo aquella canción de Sabina

Igualmente, supongamos por un momento que sí, que efectivamente determinado autor es xenófobo, pervertido o, incluso, compositor de reggaeton. ¿Y qué? ¿Que importa como sea el autor? ¿Hay que hacer boicot a una buena obra solo por que no nos caiga bien el autor? Si la obra está bien hecha, no debería importarnos la vida privada o interior de su creador. 

¡Os aseguro que soy un buen tipo! ¡De verdad! ¡No me miréis así!

Si nos pusiéramos quisquillosos con el carácter del artista, no tendríamos arte. Admiramos obras de personajes enganchados a drogas, a promiscuidad, a delitos de todo tipo… O personalidades bastante extremas y/o insufribles. ¿Compartiríais habitación con Van Gogh? ¿Aguantaríais a Picasso? ¿No acabaríais hasta las narices de Dalí? Y esos son pintores, si nos metemos en el mundo de las letras… 

Pero no quiero tirar piedras contra mi tejado, por lo que mejor no tirar del hilo. De todas formas, ¿tan puros somos que nos creemos mejores que ellos? Nosotros no somos Santos precisamente, todos tenemos algo donde patinamos. No obstante, nos creemos con la facultad de juzgar a aquellas personas que, por malas que sean, aportan algo al mundo. ¿No sería preferible tratar de ver lo bueno que se puede hacer en vez de resaltar lo malo que se ha hecho?

¿Que opináis? ¿Creéis realmente que toda obra es un reflejo de la psique total del autor? ¿O no dais importancia al autor cuando estáis sumergidos en su obra? No dudéis en compartir y comentar este artículo.

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